Moción: ¿La voluntad lo puede todo?

Nuestro cuerpo es una máquina perfecta que nos permite alcanzar todos nuestros objetivos y metas, siempre y cuando opere adecuadamente. Especialmente nuestro cerebro, el procesador de nuestra realidad, es vital que esté en óptimas condiciones para hacer realidad nuestros pensamientos y sentimientos. Por lo tanto, debemos buscar siempre que nuestro cuerpo esté en las mejores condiciones posibles y comprender que no todas las personas pueden alcanzar niveles óptimos por voluntad.

Muchas veces escuchamos decir que “creer es poder” o que “la fe mueve montañas” o que “todo es posible si realmente lo deseas”. Yo, precisamente, soy una de las personas que creen en estas ideas y que buscan que nos liberemos de nuestras creencias negativas y limitantes gracias al poder de nuestra voluntad. Sin embargo, también tengo que reconocer que cuando nuestro cuerpo no está al 100%, ejercer el poder de la voluntad yo no depende enteramente de nosotros.

Personas con demencia senil, alzheimer, síndrome de down, autismo o cualquier otra enfermedad que afecte de alguna forma el cerebro, no operan en la misma frecuencia que los demás y el alcance de su voluntad tiene límites. Por mucho que quiera que mi padre, por ejemplo, recuerde algo, su cerebro ya no se lo permite.

De la misma forma, personas con desequilibrios hormonales o químicos, que producen depresión, obesidad, trastornos psicológicos u otros efectos en el cuerpo, no pueden controlar únicamente con voluntad lo que sucede con ellos. Y nosotros no podemos sencillamente pensar que deben querer ser más alegres o dejar de comer inadecuadamente, por ejemplo.

Pensemos que nuestro cuerpo es nuestro vehículo. Mientras esté en optimas condiciones puede llevarnos a donde queramos, pero si está pinchado, descompuesto, desbalanceado, sin frenos o con otra falla mecánica, su alcance será más limitado y no podemos forzarlo al máximo o se afectará aún más. En estos casos, hay que pedir ayuda y llevar el vehículo al mecánico.

Lo mismo creo que pasa con nosotros, en ciertos casos, la voluntad nos lleva hasta cierto punto pero necesitamos ayuda adicional para balancear nuestro cuerpo, para ponerlo en el estado más óptimo posible, de tal forma que de ahí en adelante podamos seguir avanzando con nuestra voluntad.

Por lo tanto, cree que todo es posible pero acepta con humildad que no siempre depende de ti o de los demás, y que buscar ayuda es necesario en ciertos casos, por lo cual, no juzgues a los demás, sólo por creer que no tienen la voluntad para cambiar.

¿Estás de acuerdo conmigo?

Finalmente, te invito a ver la película “Loco por ella”, disponible en Netflix, que aborda un poco este tema.


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